You're full of surprises
You're full of misconceptions
You're full of fears that you try hard hard to beat them
You're full of love that you hide to yourself, that you try to keep safe from yourself
You're afraid who you can be
You're afraid of how you can be
because you've never tried
You're afraid, so afraid...
So, darling, the big question is:
From whom you're afraid of?
Yourself?
miércoles, 7 de diciembre de 2016
sábado, 3 de diciembre de 2016
0.0.3
Me dices que soñaste conmigo pero sé que mientes. Tú también sabes que yo sé y te ríes al verme la cara sin emoción. No digo nada y tú empiezas a hablar, me cambias el tema y me cuentas de tu día ajetreado. Yo finjo interés y me hago la que estoy escuchando lo que dices pero tu boca solo se mueve para mí, no sé que estás diciendo y me pongo a pensar en otras cosas de ti: Tu voz, por ejemplo; Me gusta tu voz y es muy varonil, para mi gusto.
Casi parece que todo lo que dices con ella suene serio, a veces demasiado serio.
Pienso en tus manos. Las veo y son grandes con tus uñas bien recortadas. Me gustan los ademanes que haces con ellas y tus dedos largos.
Paso a ver tu nariz. Es grande pero va acorde a tu cara y tu cuerpo. Me parece divertida, te confieso y no sé el porqué.
Haces pausa y me estás viendo porque he guardado silencio por un rato ya, oyéndote sin oir ni decir algo y sé que estás a punto de hablar cuando yo te corto:
—No me parece buena idea. —Digo y me quedo esperando tu respuesta un momento. Estás pensando qué decirme, yo sé y prosigo:
—Es decir, no me parece buena idea que hagas algo que no te convence del todo. Yo no creo en las mitades: O sos o no sos, o es negro o es blanco. No creo en lo gris.
No estás seguro pues no lo hagas.
Me estás mirando y no encuentras qué responder. Yo no sé qué más decir porque creo haber dicho suficiente. Me estás mirando las manos y pasas a verme la boca, subes a mi nariz y terminas en mis ojos. Me estás viendo directo a los ojos y yo te sonrío. Tú también sonríes al decir:
—Gracias. Creo que quería escuchar eso, que alguien me dijera eso.
Busco tu mano y la encuentro. Está sudorosa porque sé que te pones así cuando te invaden los nervios. Doy una pequeña risa y te pones rojito. Me das un beso en la mejilla derecha , hueles mi pelo y me abrazas. Yo te tomo de la mano y te doy un beso, un beso que sabes cuanto significa.
Caminamos agarrados de la mano, de tus blancas manos y sabemos que nos ven, sé que me están viendo pero no quiero darle importancia.
Quiero caminar cuantas veces pueda así contigo.
Casi parece que todo lo que dices con ella suene serio, a veces demasiado serio.
Pienso en tus manos. Las veo y son grandes con tus uñas bien recortadas. Me gustan los ademanes que haces con ellas y tus dedos largos.
Paso a ver tu nariz. Es grande pero va acorde a tu cara y tu cuerpo. Me parece divertida, te confieso y no sé el porqué.
Haces pausa y me estás viendo porque he guardado silencio por un rato ya, oyéndote sin oir ni decir algo y sé que estás a punto de hablar cuando yo te corto:
—No me parece buena idea. —Digo y me quedo esperando tu respuesta un momento. Estás pensando qué decirme, yo sé y prosigo:
—Es decir, no me parece buena idea que hagas algo que no te convence del todo. Yo no creo en las mitades: O sos o no sos, o es negro o es blanco. No creo en lo gris.
No estás seguro pues no lo hagas.
Me estás mirando y no encuentras qué responder. Yo no sé qué más decir porque creo haber dicho suficiente. Me estás mirando las manos y pasas a verme la boca, subes a mi nariz y terminas en mis ojos. Me estás viendo directo a los ojos y yo te sonrío. Tú también sonríes al decir:
—Gracias. Creo que quería escuchar eso, que alguien me dijera eso.
Busco tu mano y la encuentro. Está sudorosa porque sé que te pones así cuando te invaden los nervios. Doy una pequeña risa y te pones rojito. Me das un beso en la mejilla derecha , hueles mi pelo y me abrazas. Yo te tomo de la mano y te doy un beso, un beso que sabes cuanto significa.
Caminamos agarrados de la mano, de tus blancas manos y sabemos que nos ven, sé que me están viendo pero no quiero darle importancia.
Quiero caminar cuantas veces pueda así contigo.
jueves, 1 de diciembre de 2016
Vivirte
Te quiero escribir algo pero no sé el qué. Quiero que te guste, que te llegue al corazón y se quede contigo.
Quiero escribirte pero no sé el qué.
Quiero escribirte pero no sé el qué.
Me causas tanta admiración que no sé si lo que escriba sea suficiente para ti. No sé, contigo nunca sé nada: Solo que estás, conmigo, aquí, donde sea.
Te quiero escribir pero prefiero vivirte.
Te quiero escribir pero prefiero vivirte.
Quedáte
Estás aquí porque nunca te vas: Siempre te quedas.
Tu nombre se me hace agua en mis dedos, en mi boca, te saboreo una vez más; te quiero atrapar en mis letras y es por eso que te plasmo. No: Atrapar no es el término porque tú y yo somos indomables y es por ello que nos llevamos tan bien, porque nos entendemos y al hacerlo, somos un complemento del otro.
Si me preguntas, quisiera pasar hablando (casi) todas las noches contigo bebiendo cerveza, abrazados, comiendo sushi y muriendo de risa; tener esas noches que los besos se dan ellos solos porque sentís la necesidad de hacerlo y no quedarte con las ganas, no quedarte con el “hubiera.”
Contigo no quiero "hubieras".
De ti quiero aprender a vivir el presente, experimentar y dejar los prejuicios para las mentes cerradas. Con poco, me has enseñado que es más importante conocer a las personas sin expectativas dejando a un lado lo que se dice de ellas: Nadie es como dicen, nadie es realmente lo que se habla de él/ella.
Nunca te vas porque tú tampoco quieres irte y no sabes cuanto me alegra. Quédate, quédate siempre.
Quédate hasta que hayamos crecido, hasta que yo haya crecido y nos queramos un poco más que ahora. No importa si en ese entonces de decir adiós te duela o me duela porque quiero vivirte en este presente.
Estás aquí porque nunca te vas, siempre te quedas y yo, sinceramente, quiero que te quedes.
Tu nombre se me hace agua en mis dedos, en mi boca, te saboreo una vez más; te quiero atrapar en mis letras y es por eso que te plasmo. No: Atrapar no es el término porque tú y yo somos indomables y es por ello que nos llevamos tan bien, porque nos entendemos y al hacerlo, somos un complemento del otro.
Si me preguntas, quisiera pasar hablando (casi) todas las noches contigo bebiendo cerveza, abrazados, comiendo sushi y muriendo de risa; tener esas noches que los besos se dan ellos solos porque sentís la necesidad de hacerlo y no quedarte con las ganas, no quedarte con el “hubiera.”
Contigo no quiero "hubieras".
De ti quiero aprender a vivir el presente, experimentar y dejar los prejuicios para las mentes cerradas. Con poco, me has enseñado que es más importante conocer a las personas sin expectativas dejando a un lado lo que se dice de ellas: Nadie es como dicen, nadie es realmente lo que se habla de él/ella.
Nunca te vas porque tú tampoco quieres irte y no sabes cuanto me alegra. Quédate, quédate siempre.
Quédate hasta que hayamos crecido, hasta que yo haya crecido y nos queramos un poco más que ahora. No importa si en ese entonces de decir adiós te duela o me duela porque quiero vivirte en este presente.
Estás aquí porque nunca te vas, siempre te quedas y yo, sinceramente, quiero que te quedes.
Me quiero quedar.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
0.0.2
Me caes mal: Estar contigo me cae mal.
Contigo no ha sido lo que pensé que podía ser; contigo yo me olvido de pensar
y solo me dejo ser.
Contigo no me las pienso y me dejo vivir; me enseñas a vivir y yo aprendo.
Contigo siento más de lo normal y me dejo llevar, me dejo ir y me tomas en tu camino.
Contigo no ha sido lo que pensé que podía ser; contigo yo me olvido de pensar
y solo me dejo ser.
Contigo no me las pienso y me dejo vivir; me enseñas a vivir y yo aprendo.
Contigo siento más de lo normal y me dejo llevar, me dejo ir y me tomas en tu camino.
martes, 15 de noviembre de 2016
Fragmento 0.0.1
Si te digo que tengo frío, miento: Quiero tu calor.
Me gusta pensar que el amor nos hace estar aquí, juntos, haciéndonos compañía en las madrugadas solas donde dormir resulta difícil, donde buscas un escape y quieres correr hacia donde sea; donde sea contigo.
No me malinterpretes, no estoy mal. Ni una partícula de mí se siente mal. Me siento como desde hace mucho no me sentía, como no pensé que podía y ahora con mayor intensidad: Me siento libre. Mucho más de lo que lo puedo deletrear, lo saboreo al decirlo y lo abrazo al pensarlo: me siento yo, muy libre. Como soy y como tengo que ser.
Me siento en paz conmigo y aunque mi conciencia haga cierto ruido diciéndome que esto no es correcto, sigo; aquí estoy contigo y no me quiero ir.
No me dejes ir. Abrázame y desnúdame con la mirada, deséame piel con piel y házme lo que no me han hecho sentir. Sorpréndeme como lo has hecho hasta ahora, síguelo haciendo y sonríeme pícaramente con esa sonrisa tan tuya.
Contigo me pasa algo que nunca me había pasado: contigo no pienso, solo hago; contigo no solo existo, sino que vivo. Me haces querer arriesgarme y jugármela, me haces querer sobrepasar mis límites para descubrirme, para saber qué es lo mío y te diviertes siendo mi maestro.
Es por eso que me llamas tanto la atención, me fascinas, me encantas porque sabes qué hacer conmigo, me deshaces a tu gusto y encuentro que el gusto también es mío.
Me haces sentir, vivir, reír y todo lo bueno y bonito que sea como ningún otro; como ningún otro.
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Me gusta pensar que el amor nos hace estar aquí, juntos, haciéndonos compañía en las madrugadas solas donde dormir resulta difícil, donde buscas un escape y quieres correr hacia donde sea; donde sea contigo.
No me malinterpretes, no estoy mal. Ni una partícula de mí se siente mal. Me siento como desde hace mucho no me sentía, como no pensé que podía y ahora con mayor intensidad: Me siento libre. Mucho más de lo que lo puedo deletrear, lo saboreo al decirlo y lo abrazo al pensarlo: me siento yo, muy libre. Como soy y como tengo que ser.
Me siento en paz conmigo y aunque mi conciencia haga cierto ruido diciéndome que esto no es correcto, sigo; aquí estoy contigo y no me quiero ir.
No me dejes ir. Abrázame y desnúdame con la mirada, deséame piel con piel y házme lo que no me han hecho sentir. Sorpréndeme como lo has hecho hasta ahora, síguelo haciendo y sonríeme pícaramente con esa sonrisa tan tuya.
Es por eso que me llamas tanto la atención, me fascinas, me encantas porque sabes qué hacer conmigo, me deshaces a tu gusto y encuentro que el gusto también es mío.
Me haces sentir, vivir, reír y todo lo bueno y bonito que sea como ningún otro; como ningún otro.
Nadie más me ha hecho estar así, sentirme así. Nadie.
jueves, 10 de noviembre de 2016
Promesas y el mar
De las promesas y del mar digo que he roto muchas.
De las promesas y de mí digo que he roto muchas.
Me prometí más de una vez no mirar atrás y hasta ahora, empiezo a cumplirla.
Ya no quiero estar ahí, no voy a volver.
No vuelvo al lugar donde más de una vez reí y lloré, porque lloré la primera vez que regresé; Porque no me encontré, no me vi, no me supe la misma. Cambios: yo, yo he cambiado y había cambiado con el lugar. No era la misma ni sería igual a la de ese entonces.
Lloré porque creí que era malo, era malo no encontrarme, era malo perderme y cambiar. Lloré y probé el sabor de mis lágrimas, esas que caían en mis mejillas y mojaban mi vestido.
Me fui corriendo de ahí. Corrí, corrí hasta que el lugar se fue haciendo pequeño a mi vista, hasta que ya no lo pude distinguir con mis ojos.
Con el tiempo crecí, conocí y llegué a saber que cambiar es irrefutable: Así es la vida. Me prometí no volver y no llorar nuevamente pero sentí que tenía que regresar, tenía que conocer ese lugar con mi nuevo yo; con mi yo regenerado.
Rompí mis promesas porque fui, volví y lloré: Esta vez lloré de felicidad, de orgullo, de emoción porque no era la misma y no quería serlo; no quiero volver a serlo.
Mi cambio es constante y mi presencia invaluable.
La que ahora soy y alguna vez fui, solo en esencia queda.
Necesito renovarme, conocer y ser.
De las promesas y de mí digo que he roto muchas.
Me prometí más de una vez no mirar atrás y hasta ahora, empiezo a cumplirla.
Ya no quiero estar ahí, no voy a volver.
No vuelvo al lugar donde más de una vez reí y lloré, porque lloré la primera vez que regresé; Porque no me encontré, no me vi, no me supe la misma. Cambios: yo, yo he cambiado y había cambiado con el lugar. No era la misma ni sería igual a la de ese entonces.
Lloré porque creí que era malo, era malo no encontrarme, era malo perderme y cambiar. Lloré y probé el sabor de mis lágrimas, esas que caían en mis mejillas y mojaban mi vestido.
Me fui corriendo de ahí. Corrí, corrí hasta que el lugar se fue haciendo pequeño a mi vista, hasta que ya no lo pude distinguir con mis ojos.
Con el tiempo crecí, conocí y llegué a saber que cambiar es irrefutable: Así es la vida. Me prometí no volver y no llorar nuevamente pero sentí que tenía que regresar, tenía que conocer ese lugar con mi nuevo yo; con mi yo regenerado.
Rompí mis promesas porque fui, volví y lloré: Esta vez lloré de felicidad, de orgullo, de emoción porque no era la misma y no quería serlo; no quiero volver a serlo.
Mi cambio es constante y mi presencia invaluable.
La que ahora soy y alguna vez fui, solo en esencia queda.
Necesito renovarme, conocer y ser.
Correr y buscarte
Ese día tuve las ganas de correr, de buscarte, de estar contigo y contarte todo. Todo como me sentía, buscar tu consuelo y creo que hasta ingenuamente, tu amor.
Te busco, te quiero y necesito que me mires con amor, cariño y dejes la mirada de deseo para otra ocasión, las risas burlonas y tu actitud de cabrón a un lado para prestarme atención.
Y es que cuando pones atención, cuando me hablas y escuchas de verdad, me pareces todavía más atractivo; me dan más ganas de besarte y sentir que te compartes conmigo.
Ese día, quise correr a buscarte, quise llamarte, quise escribirte o aunque sea, verte.
Sí: yo quiero y sé que tú también quieres estar conmigo; como dijiste una vez: <Quién sabe, podemos terminar enamorándonos... O yo me puedo terminar enamorando de vos>.
Reí, cuando dijiste eso reí; esa es mi reacción cuando me pongo demasiado nerviosa y tiendo a hacerme la que no me importa: Quien iba a decir que contigo pasa que me importas y que tu mirada me hace sentir nerviosa, demasiado nerviosa.
Quiero correr hacia ti y que me abraces, me des tu cariño y por esta vez, seas mi consuelo.
Por esta vez, sea yo la que me desahogue contigo.
Por esta vez, que sean muchas más juntos.
Pero no puedo, lo que tú y yo tenemos no se puede.
Ese día tuve las ganas de correr, de buscarte, de estar contigo y contarte todo. Ya sabes, de esos días como ahora en los que pienso mucho, mucho más de lo común y que la tristeza me visita.
Quiero y resulta que no puedo.
Quiero y por eso me desahogo escribiendo: a ti, por mí.
Este es mi único consuelo.
Te busco, te quiero y necesito que me mires con amor, cariño y dejes la mirada de deseo para otra ocasión, las risas burlonas y tu actitud de cabrón a un lado para prestarme atención.
Y es que cuando pones atención, cuando me hablas y escuchas de verdad, me pareces todavía más atractivo; me dan más ganas de besarte y sentir que te compartes conmigo.
Ese día, quise correr a buscarte, quise llamarte, quise escribirte o aunque sea, verte.
Sí: yo quiero y sé que tú también quieres estar conmigo; como dijiste una vez: <Quién sabe, podemos terminar enamorándonos... O yo me puedo terminar enamorando de vos>.
Reí, cuando dijiste eso reí; esa es mi reacción cuando me pongo demasiado nerviosa y tiendo a hacerme la que no me importa: Quien iba a decir que contigo pasa que me importas y que tu mirada me hace sentir nerviosa, demasiado nerviosa.
Quiero correr hacia ti y que me abraces, me des tu cariño y por esta vez, seas mi consuelo.
Por esta vez, sea yo la que me desahogue contigo.
Por esta vez, que sean muchas más juntos.
Pero no puedo, lo que tú y yo tenemos no se puede.
Ese día tuve las ganas de correr, de buscarte, de estar contigo y contarte todo. Ya sabes, de esos días como ahora en los que pienso mucho, mucho más de lo común y que la tristeza me visita.
Quiero y resulta que no puedo.
Quiero y por eso me desahogo escribiendo: a ti, por mí.
Este es mi único consuelo.
martes, 25 de octubre de 2016
24Horas
Tengo 24 horas sin dormir y quiero escribir: Quiero escribir para que este momento quede guardado, para que quede grabado.
Mi vida es un ir y venir, hago y deshago; subir y bajar, reír y bailar, llorar y gritar, comer y gozar, instantes felices y otros, tristes.
Todo en uno.
Crecer es un viaje; ahora lo empiezo a ver así. Estar aquí y vivir, es una aventura.
Me fascinan los momentos eternos con quienes quiero, ver los amaneceres después de una conversación que duró toda la noche y acostarme viendo el sol con una sonrisa en mi cara.
Me gustan y disfruto mucho los ratos con mis amigos, las risas de las platicas compartidas y la bebida.
Amo mi vida tal cual. Con todo lo bueno y lo malo. Con todo lo que me pasa y lo que esta por venir, la amo. No me imagino viviendo de otro modo: esta soy yo, así tenía que ser.
Tengo 24 horas sin dormir y escribo para congelar este momento, para guardarlo en mí.
Tengo 24 horas sin dormir y desde hace unos meses que sueño despierta.
Mi vida es un ir y venir, hago y deshago; subir y bajar, reír y bailar, llorar y gritar, comer y gozar, instantes felices y otros, tristes.
Todo en uno.
Crecer es un viaje; ahora lo empiezo a ver así. Estar aquí y vivir, es una aventura.
Me fascinan los momentos eternos con quienes quiero, ver los amaneceres después de una conversación que duró toda la noche y acostarme viendo el sol con una sonrisa en mi cara.
Me gustan y disfruto mucho los ratos con mis amigos, las risas de las platicas compartidas y la bebida.
Amo mi vida tal cual. Con todo lo bueno y lo malo. Con todo lo que me pasa y lo que esta por venir, la amo. No me imagino viviendo de otro modo: esta soy yo, así tenía que ser.
Tengo 24 horas sin dormir y escribo para congelar este momento, para guardarlo en mí.
Tengo 24 horas sin dormir y desde hace unos meses que sueño despierta.
viernes, 30 de septiembre de 2016
Víctima de ti
Me tienes en tu pecho.
Ahí, donde decidiste resguardarte de ti mismo y sanarte con el amor que yo te di.
Me buscas y abrazas cada vez que tienes miedo para tratar de correr hacia el futuro para ya no ser lo que has sido. Te escondes; te escondes conmigo, juegas contigo como las muchas veces que lo hiciste conmigo porque quieres engañarte a ti mismo creyendo que no volverás a caer en tentación.
Quieres escapar: Escapar conmigo y contigo pero, a la vez sin ti.
Quieres generar una nueva versión de ti, hacerte creer a mí y a ti en un mejorado tú y quien sabe, (re)construir un nuevo "nosotros"... Aquellos que nunca fuimos, aquellos que tal vez seremos.
No puedes hacer más que lamentarte para hacerte y sentirte víctima como prisionero de ti, confiar en lo que ahora dices ser para que después de este destrozo, este que dices yo te he causado pero que tú has contribuido, deje de estar latente y podamos seguir.
Cada quien consigo, cada quien sin el otro.
Cobarde.
Ahí, donde decidiste resguardarte de ti mismo y sanarte con el amor que yo te di.
Me buscas y abrazas cada vez que tienes miedo para tratar de correr hacia el futuro para ya no ser lo que has sido. Te escondes; te escondes conmigo, juegas contigo como las muchas veces que lo hiciste conmigo porque quieres engañarte a ti mismo creyendo que no volverás a caer en tentación.
Quieres escapar: Escapar conmigo y contigo pero, a la vez sin ti.
Quieres generar una nueva versión de ti, hacerte creer a mí y a ti en un mejorado tú y quien sabe, (re)construir un nuevo "nosotros"... Aquellos que nunca fuimos, aquellos que tal vez seremos.
No puedes hacer más que lamentarte para hacerte y sentirte víctima como prisionero de ti, confiar en lo que ahora dices ser para que después de este destrozo, este que dices yo te he causado pero que tú has contribuido, deje de estar latente y podamos seguir.
Cada quien consigo, cada quien sin el otro.
Cobarde.
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